Los implantes son estructuras de titanio que se anclan en el hueso con el objetivo de reponer las piezas perdidas.
Se necesita un periodo que oscila entre 3 y 6 meses para conseguir la unión perfecta con el hueso, proceso conocido como osteointegración. Es variable dependiendo de sí se trata de implantes colocados en el maxilar superior o en el inferior.
La tasa de éxito es del 95% en personas sanas. Esta tasa disminuye en pacientes fumadores o consumidores de alcohol.